El auge de nuevos perfiles tecnológicos, puede hacer pensar que las competencias más emocionales están perdiendo peso en favor de conocimientos y experiencia altamente especializados, como por ejemplo en perfiles como programadores, desarrolladores o administradores de sistemas, todos con una alta capacidad analítica y con diferentes grados de especialización técnicas, las cuales les permitan llevar a cabo los procesos de digitalización, transformación e innovación de las tecnologías en las distinta organizaciones

Sin embargo, no todos los perfiles se reducen a eso y la tendencia nos muestra que las competencias propias de la inteligencia emocional siguen siendo altamente valoradas en los diferentes candidatos. Para Daniel Goleman, Psicólogo, Periodista y Escritor, define que la inteligencia emocional se basa en cinco competencias, las cuales pueden resumirse en:

  1. Autoconocimiento Emocional o consciencia de uno mismo; La habilidad que utilizamos para reconocer nuestras emociones y sus consecuencias

  2. Autocontrol emocional o autorregulación; la cual nos permite no dejarnos llevar por los sentimientos del momento

  3. Automotivación: saber dirigir las emociones hacia un objetivo, lo cual nos permite mantener la motivación y fijar nuestra atención en las metas en lugar de en los obstáculos

  4. Empatía o reconocimiento de emociones ajenas; es la capacidad para percibir lo que sienten los demás lo que comúnmente se entiende como “ponerse en los zapatos del otro”

  5. Habilidades sociales; la capacidad de conocer los sentimientos de los demás y de poder hacer algo para transformarlos.

Está demostrado que, cada vez en mayor grado, las personas que más rápidamente ascienden en sus carreras profesionales suelen ser precisamente aquellas que poseen una mayor Inteligencia emocional, puesto que son las emociones las que determinan cómo respondemos, cómo nos comunicamos, cómo nos comportamos y, en suma, cómo funcionamos en el ámbito laboral.

Desde PageGroup hemos detectado que los candidatos(as) con habilidades de persuasión, con una alta motivación y que generan confianza en sus equipos son personas que han desarrollado su inteligencia emocional en el trabajo de forma exitosa. Sin embargo, no podemos dejar de lado que han podido encaminar su capacidad de gestión social gracias a su entrenamiento previo de su inteligencia emocional intrapersonal.

Por esta razón es que toda organización debe ser consciente y estar atento a que los estados de equilibrio y desequilibrio emocional influyen en los niveles de productividad laboral, en el funcionamiento en el trabajo y por ende en la vida del candidato(a).

Ahora que ya conoces estas competencias para potenciar la inteligencia emocional en el trabajo. Depende de nosotros empezar a recorrer el camino para lograr un mayor éxito y felicidad en lo que realizamos día a día

Marcelo Matamala

Manager Page Interim

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